Frío. Húmedo. Solitario.
Es un estado, un sentimiento, una emoción. Lo es todo y no lo
es nada a la vez, creemos entenderlo, pero odiamos sentirlo porque nos recuerda
lo vulnerables que somos, lo inmenso que es el universo y lo frágil que es la
vida.
El vacío es como una bofetada después de una pelea, donde
todo argumento ya está dicho y toda acción ya está hecha. Es un limbo donde no
hay certeza de que es lo que se debe sentir, si el vaso medio lleno o ustedes
ya saben el resto…
Algunos afirman que venimos de ahí, otros argumentan que
hacia allá nos dirigimos, pero nunca lo sabremos pues nuestras mortales vidas se
limitan a unos cuantos años y jamás comprenderemos el término de la eternidad.
Esa que los románticos juran a sus parejas, ese sueño de los villanos buscando
la inmortalidad, esa paradoja del tiempo que aún no se logra descifrar.
Repite la misma palabra una y otra vez hasta que se pierda todo significado y se deforme todo posible sentido de elocuencia; vacío, vacío, va -cí -o, después de unas cuantas veces nos queda esa sensación extraña de que no comprendemos el termino, que está mal, que decimos tonterías.
Nacimos vacíos,
Respiramos vacío,
Amamos vacío,
Somos vacío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario